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BON = Bandeja

SAI = árbol o planta

Si bien la traducción es correcta, como definición es insuficiente, entonces podríamos decir que un bonsái es un árbol en miniatura que ha sufrido los embates de la naturaleza, vientos, lluvias torrenciales que erosionaron la tierra dejando sus raíces expuestas, árboles que crecieron entre rocas, y cuyas raíces fueron adaptándose a sus irregularidades y sinuosas superficies en busca de la tierra y del agua que necesitaban para sobrevivir.

Quienes desconocen el arte del bonsái suponen que quienes lo práctican anidad en su espíritu el alma de un manipulador o torturador. Sin embargo, la mejor comparación es la que se hace entre un bonsái y la pintura de un paisaje, los objetivos son los mismos, en cada caso se trata de recrear la naturaleza en miniatura y acercarla a nuestro hogar para que todos sus elementos reducidos y equilibrados, nos  invadan con su sensibilidad.

Como en cualquiera de las artes visuales deben conjugarse la composición, la proporción, la profundidad, la textura y el color. La maceta, el arbolito y su entorno deben formar una unidad y el árbol, expresar la belleza y la majestuosidad que ese árbol tendría en su ambiente natural.

Cada bonsái debe reflejar  la sensibilidad y el gusto artístico de la persona que lo ha formado y permitirnos conocer la personalidad y el carácter de quien lo ha cultivado, y en definitiva, es el fruto de un largo y paciente trabajo que se extiende a lo largo de la vida de la planta y más allá de nuestra propia vida.

Podar, recortar y guiar ramas son tareas que no se alejan para nada de lo los trabajos que hace cualquier jardinero, excepto la poda de raíces y el eventual trasplante y cambio de maceta.

A medida que el bonsái evoluciona se establece una interrelación entre el árbol y la persona que lo cultiva. Cuando hayan pasado los años el árbol será un hermoso ejemplar, en tanto el hombre habrá enriquecido su espíritu, pues la infinita paciencia y el amor para cultivar un bonsái lo habrán convertido en una persona más tolerante, que buscará integrarse a la naturaleza tomando conciencia de su pequeñez.

Cecilia Núñez Olivares.